Aquicualquier@ se destaca
además por la claridad y maestría de Doimeadiós,
sin duda, uno de nuestros mejores intérpretes
contemporáneos, en el dominio del efecto que
pretende causar. La impresión de lo improvisado
(los que hemos visto el espectáculo varias veces
conocemos que todo está estrictamente pautado),
del error, las risas. Un ejemplo magistral en este sentido
es la rápida y contrastiva transición
que el actor logra con el último tema musical,
transición que no solo ocurre en él, sino
que se extiende a la recepción. Su proyección
escénica y el tono que adopta logran llevarnos
de la risa a la sonrisa, la parquedad, la contención,
la conmoción, en un despliegue de su inteligencia
como humorista y actor dramático.
Yohayna Hernández: “Risa y sonrisa en Aquicualquier@”,
La Jiribilla n. 349, www.lajiribilla.cu
Aquícualquier@ existe, sin embargo,
para que (…) dos tipos de espectadores se encuentren
en la misma sala. Contra la sobriedad que le es tan
cara, este tipo de Alec Guinnes tropical se transforma
sin aparente esfuerzo en un puñado de personajes
que dialogan con el auditorio a través de un
retrato sicológico minucioso, tras el cual está
todo el andamiaje de lo aprendido con maestros que van
desde Stanislavski a Woody Allen, pasando por el Clú
del Claun a Enrique Pinti.
Norge Espinosa Mendoza: “Aquí cualquiera
ríe”, http://www.tablasalarcos.cult.cu/oficiocritica/2007/critica056.htm
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