En general, en la obra se juega con
una variación de códigos técnicos
que constatan las distintas tendencias teatrales que
intervienen a lo largo del drama. Así muy al
estilo de Arístides Vargas predomina un teatro
simbólico, matizado con ciertos rasgos “absurdistas”
(…)
Genoveva Mora: Simbolismo y absurdo en la obra de
Arístides Vargas, Conjunto No.
131, La Habana, 2004.
Conmovedor montaje sobre la historia de una mujer,
que deja al desnudo a su familia y amigos. La vida de
todos expuesta en un abanico de sentimientos y contradicciones,
de violencia, represión y búsqueda de
la existencia ideal. Nueve actores participan en este
juego teatral, y la mujer está representada en
una y hasta en cinco actrices. La obra está inspirada
en la vivencia que tuvo Arístides Vargas, cuando
el autor y director argentino llegó a finales
de la década de los años 70 a Quito, conoció
a una chica que vendía libros usados y supo de
su vida por relatos de sus amigas. Veinte años
después la escribió. La puesta en escena,
junto con Pluma y Nuestra señora
de las nubes, hace parte de una trilogía
sobre la represión. El grupo Malayerba, creado
en Quito en 1980, es reconocido mundialmente por sus
obras comprometidas y poéticas.
X Festival de Teatro de Bogotá, 2006.
La muchacha… enumera nueve libros usados
y leídos para contar la historia trágica
de una joven, y el periplo de su vida, plagada de violencia
y represión en un contexto cercano al del Ecuador
de hoy, y a partir de una narración real, al
decir del propio actor. El recuento revela traumáticas
relaciones familiares, estructuras sociales dislocadas
que lesionan la integridad del individuo y en particular
de la mujer, objeto mercantil, de deseo y uso, calificada
de bestia y sin derecho a sentirse alguien.
Vivian Martínez Tabares: “Arístides
Vargas: De la ausencia y la imaginación fecunda”,
Conjunto No. 142, La Habana, 2007.
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