Potenciada por un texto que acude
a lo narrativo para evocar el mito del rey-poeta prehispánico
y su vigencia contemporánea, la obra Nezahualcóyotl,
que lleva como subtítulo "Ecuación
escénica de memoria y tiempos", ofrece a
los espectadores un montaje hiperdinámico, casi
se diría vertiginoso, para enfrentar el desafío
de la historia mexicana en un ámbito urbano en
cuya profundidad vive y, de pronto emerge, el pasado
con toda su dificultad y vigor.
Sergio González Rodríguez: Noche y
Día, Neza en escena, BLOG Café
La Máquina.
Sólo cinco actores cubren todos los roles: Clarissa
Malheiros, Diana Fidelia, Roldán Ramírez,
Natyeli Flores y Alam Sarmiento. Su trabajo resulta
muy sólido aunque destaque la labor de la primera,
tanto a nivel de presencia como de habilidad escénica.
Indudablemente hay una clara complicidad con la dirección
que permite un ritmo siempre creciente, una evocación
a distintos géneros y una fluidez que hace al
público constante partícipe del espectáculo,
comprometiéndolo tanto en sus raíces culturales
como en los hábitos cotidianos y en los lugares
comunes de nuestra cultura urbana.
Bruno Bert: Nezahualcóyotl sorprendente
equilibrio, BLOG Café La Máquina.
Nezahualcóyotl, ecuación escénica
de memoria y tiempos, muestra que la búsqueda
por hacer un teatro con historia, con soporte que represente
nuestro tiempo sin olvidar lo que hemos sido, es posible.
Más allá de textos o propuestas surgidas
de “vivencias personales” que no terminan
por dejar huella en el espectador, el último
trabajo de Faesler y Máquina de Teatro nos deja
esa agradable sensación de haber asistido al
teatro, arte vivo que puede interpretar nuestro presente.
Claudia Magun: Nezahualcóyotl, ecuación
escénica de memoria y tiempos, Interescena,
1 de Junio, 2007.
Nezahualcóyot… se vuelve tanto
homenaje como divertimento, un momento donde caben tanto
una cascarita callejera de juego de pelota y un paseo
en microbús, como las poesías legadas
por el monarca texcocano. El espectáculo de la
compañía mexicana extiende sus aciertos
no sólo a lo dramático y actoral, sino
también a su esmerada producción, donde
resaltan especialmente el vestuario, el maquillaje de
los intérpretes (en estilo guerrero mesoamericano),
la vistosidad de los tocados (el de Huitzilopochtli
está hecho de globos).Espacio de reflexión
sobre cómo lo local se hace global y viceversa,
el FIAC parece ser un escenario propicio para la propuesta
teatral de Máquina de Teatro y Juliana Faesler;
un recordatorio de cómo la voz de Nezahualcóyotl
perdura para llegar mucho más allá de
sus señoríos texcocanos.
José Luís Meza, Periódico A.M.
La obra de Faesler aprovecha la relevancia urbana,
económica y sociológica de Ciudad Nezahualcóyotl
para cruzarla con la historiografía del siglo
XV, tiempo en el cual Nezahualcóyotl, gobernante
de Texcoco, superó la sujeción de su pueblo
respecto de otras etnias como los tepanecos de Azcapotzalco
y los mexicas de México-Tenochtitlan.
Al mismo tiempo, en un mapa histórico y conceptual,
la autora plantea las formas de dependencia de Ciudad
Nezahualcóyotl respecto del Distrito Federal
y los avatares de una urbanización que ha crecido
con un esquema de planeación mínimo y
que en su territorio alberga comunidades migrantes,
tanto de grupos que llegan de estados como Oaxaca y
Chiapas y que una vez instalados, se marchan a los Estados
Unidos en busca de mejores horizontes.
Hilda Saray: “México es una invención
dramática: Nezahualcóyotl, ecuación
escénica de historia y tiempos”, en
Conjunto 144, julio-septiembre, 2007. |