Los dos príncipes

Elenco

Concepto e idea visual de Rubén Darío Salazar y Zenén Calero

Actuación: María Laura Germán, María Isabel Medina, Yerandy Basart y Carlos Carret, Karen Sotolongo, Elizabeth San Miguel, Iván García, Yadiel Durán
Otras figuras y elementos escénicos animados: todo el elenco
Diseño de siluetas, figuras, vestuarios, escenografía y luces: Zenén Calero Medina
Música original y entrenamiento vocal: Reynaldo Montalvo
Banda sonora: Compuesta por piezas musicales del período barroco pertenecientes a Scarlatti, Marcello, Ortiz, Vivaldi, Sanz, Telemann, Albinoni, Bruna, seleccionadas por Rubén Darío Salazar
Instrumentistas invitados: Jorge Luis Montaña, Héctor “Pepo” Herrera, Roldanys Hernández
Coreografía y entrenamiento danzario: Liliam Padrón
Diseño e ilustración del cartel y montaje digital: Vicente Enríquez Landin y ThayD Martínez
Asesoría dramática: Yudd Favier
Puesta en escena: Rubén Darío Salazar

Este montaje es el resultado de un intenso y fecundo diálogo entre un equipo de artistas integrado por el director, actor titiritero y dramaturgo Rubén Darío Salazar, la joven dramaturga y actriz María Laura Germán, y el diseñador teatral Zenén Calero. Sus fuentes son el poema homónimo de José Martí –basado en un texto de Helen Hunt–, y la breve adaptación a la escena que escribiera sobre aquel poema Pepe Carril –uno de los fundadores del Guiñol Nacional de Cuba–, con fuerte impronta musical.

Un arduo trabajo de búsqueda en diversas técnicas y fuentes del teatro de figuras animó a los artistas, que hicieron volar la imaginación en la construcción de distintas atmósferas escénicas. Las imágenes literarias evocan desde el texto poemas martianos como “Dos milagros”, “Los zapaticos de rosa” o cuentos versionados y traducidos como “Los dos ruiseñores”, todos incluidos en La Edad de Oro. María Laura Germán, responsable de la versión textual, organiza los materiales en seis cuadros: I -Prólogo o Romance del nacimiento, II -Primavera o Romance del encuentro, III -Verano o Romance de los juegos en el mar, IV -Otoño o Romance de la pintura rota, V -Invierno o Romance trágico de los caballos y VI -Epílogo o Romance de los dos príncipes. El último es una recreación musical del conocido poema, en cuatro arias y un réquiem, compuestos especialmente para la puesta por Reynaldo Montalvo, en el estilo sonoro del período barroco.

La estructura del poema original fue desmontada y alternada para la representación. El Pastor canta lo que ocurre en el palacio y viceversa, como la Pastora y la Reina. Los padres, que son en la puesta en escena, gestores, veedores y hasta agoreros, actantes fuertes, nunca narradores pasivos, son los que han quedado para contar la historia. Las diferencias de rango y origen nada importan en el doloroso instante conclusivo.